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Martes 1 Abril 2008

Y otro más. Esto empieza a parecer un blog gótico. La paradoja es que cuando comentaba el fallecimiento de Richard Widmark la semana pasada, recalqué el peso de su interpretación en una obra de Jules Dassin, “Noche en la ciudad” (1950). Como no creo que las fuerzas sobrenaturales se hayan aliado con el mundo bloggero, a lo “Destino final” (2000), debemos acoger esta nueva despedida como una triste casualidad. A sus 96 años, el director de apellido francés y nacionalidad estadounidense vivía retirado desde la filmación de su última película, “Círculo de dos” (1980). En activo desde la década de los cuarenta, esporádico actor y guionista radiofónico, la carrera de Dassin fue variada y escueta, con una cierta especialidad intermedia en un cine negro muy vinculado al polar galo.

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Sin embargo, en sus inicios se encuentran cintas tan curiosas como “El fantasma de Canterville” (1944), al servicio de Charles Laughton, o “Reunión en Francia” (1942), drama bélico de aromas tópicos que unía con lazos románticos a Joan Crawford y… ¡John Wayne! Algunas comedias con Lucille Ball o Mary Astor precedieron a su primer film noir, “Brute force” (1947), donde Burt Lancaster encarnaba a un preso que trama su prison break. Para que luego vengan series que se las dan de modernas. Del género destacaría “Rififi” (1955), rodada en Francia a costa del exilio que sufrió durante la “caza de brujas” tras ser acusado de comunista por otro cineasta, Edward Dmytryk –quien también había trabajado con Widmark, en “Lanza rota” (1954)–. Con un desarrollo dual un tanto pretencioso y atropellado, ejerció múltiples influencias y llevó a Truffaut a afirmar que estaba ante «la mejor película criminal extraída de la peor novela que jamás hubiese leído».

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Otros trabajos relevantes fueron “La ciudad desnuda” (1948), , “La ley” (1959), con actores e idioma italianos, “Topkapi” (1964), que dio su segundo Oscar® a Peter Ustinov, y “Nunca en domingo” (1960), que le reportó la Palma de Oro en Cannes y en la que ya atisbaban sus preferencias griegas –y por la actriz de dicha procedencia, Melina Mercuri–, país en el que disfrutó de su retiro. “Promesa al amanecer” (1970), su último intento por hacerse un hueco en el reconocimiento de los premios, prácticamente cerró una filmografía menos lustrosa de lo que la fama de su propietario podría insinuar. A modo de curiosidad, su hijo Joseph Dassin se dedicó a la música, alcanzando una popularidad bastante notable en Francia, y una de sus canciones forma parte de la banda sonora de “Viaje a Darjeeling” (2007), “Les Champs-Èlysées”. Paraje al que quizá se haya ido a pasear… o a buscar a Dmytryk para un combate post mortem. ¿En defensa de quién aparecería Richard Widmark? Sólo Azcona lo sabe.

En las imágenes: Fotograma de “Rififi” - Copyright © 1955 Indusfilms, Société Nouvelle Pathé Cinéma y Prima Film. Todos los derechos reservados. Fotografía de Jules Dassin - Copyright © 1954 Hulton Archive. Todos los derechos reservados. Fotograma de “Topkapi” - Copyright © 1964 Filmways Pictures. Todos los derechos reservados.

Martes 26 Febrero 2008

¿Qué se esconde detrás de un western tan clásico y tan moderno como “Johnny Guitar”? O, mejor dicho, ¿quién es capaz de imprimir tanta tensión acumulada, tanto sentimiento soterrado, tanta pasión y hastío oculto? Sólo un rebelde sin causa, un desarraigado e inconformista que acabó sus días entre la enfermedad y el alcohol, como bien recogió Wim Wenders en “Relámpago sobre el agua”. Ése es Nicholas Ray, un trotamundos y un buscador de paz que se mete en la piel de Johnny Logan en un intento de echar raíces y calmar su interior en continua ebullición. Y éste es un volcán encendido cuando se enfunda el revólver, cuando el ruido del tiroteo apaga las notas de la guitarra. Un hombre de pasado tumultuoso y turbio que vuelve tras cinco años de locura y se encuentra un nuevo polvorín. El ferrocarril —siempre dinamizador social— amenaza con acabar con un mundo de ganaderos, con atraer a foráneos que se asienten en la tierra y den paso a una nueva sociedad. Hay quien se resiste y quien lo promueve: es la lucha por la tierra, por la subsistencia… Pero esa lucha social no es suficiente para Ray, y pone sobre la pantalla a dos mujeres de armas tomar, Vienna y Emma, enfrentadas por un hombre, en las que el amor y el odio son como dos caras de la misma moneda.

Por eso, nada mejor que los celos como elemento dramático que dé fuerza a un film que también podría verse como proceso civilizador norteamericano o como denuncia anti-maccarthista. Sin embargo, la potencia del melodrama y de los sentimientos se impone a esas perspectivas con unos memorables diálogos, tan precisos y secos como llenos de rabia y dolor, que hacen que el espectador no olvide eso de que «sólo te quedará la tierra para cavar tu propia sepultura», o el «miénteme y dime que siempre me has esperado» con que Johnny suplica a Vienna, o aquel otro dicho de que «a un hombre le basta con un buen cigarrillo y una buena taza de café», y tantas otras sentencias que sería largo de reproducir. Personajes espléndidamente dibujados que arrastran un pasado siempre presente, con una Vienna —atención a su variedad y colorido de vestuario— llena de ternura con el niño Turkey o el viejo Tom, que se transforma en dureza y aplomo frente a la cuadrilla del sheriff o se derrite ante un Johnny que reaviva las cenizas en fuego de amor; o con una Emma en permanente tensión y contradicción, que engatusa y convence a toda una comitiva de hombres sin convicciones. Western feminista donde ellas llevan las pistolas y ellos cabalgan a rebufo, con inolvidables momentos románticos bajo la mítica banda sonora de Victor Young que inunda de nostalgia cada secuencia.

En la imagen: Joan Crawford y Sterling Hayden en “Johnny Guitar” - Copyright © 1954 Republic Pictures. Todos los derechos reservados.

Miércoles 5 Diciembre 2007

Durante estas semanas se ha hablado largo y tendido –también aquí– de los aniversarios estrella del año: las 65 primaveras de “Casablanca” (1942) y las 25 de “E.T.” (1982) –aunque con el aberrante redoblaje en español de 2002 parecía ya una vieja de 85–. Pero, ¿qué es de las otras películas que también celebran su 65 cumpleaños y aún están a la espera de una celebración digna?

“Bambi” tendría que apagar sus velas –o un incendio forestal– con esa cornamenta que se le habrá puesto después de tanto tiempo. Más animales, o algo parecido: “El cisne negro”, de cuyo director, Henry King, también se celebraban este año 25 años desde su fallecimiento. Y la maravillosa “La mujer pantera”, de la que hablábamos días atrás, junto a su revisión “El beso de la pantera” (1982). No sólo Bogie luchó contra los nazies, Errol Flynn y ¡Ronald Reagan! le echaron más agallas en “Desperate journey”, de Raoul Walsh, además de “La señora Miniver”, tostón de William Wyler que sin embargo encandiló a los patriotas de la época, y la joya “Ser o no ser”, de Lubitsch. David Lean daba sus primeros pasos con “Sangre, sudor y lágrimas”, y John Huston sorprendía con ese drama tan divertido que es “Como ella sola” –la mala baba de Bette Davis nunca defrauda–. 

 

Fred Zinnemann, antes de prepararse para la misma guerra en “De aquí a la eternidad” (1953), firmaba “Eyes in the night” , una de esas pequeñas cintas de misterio rodadas en barrios artificiales, eso sí, con subtrama nazi. Más intriga, sin tintes políticos, en la hitchcockiana “Sabotaje” y la archifamosa obra de Hammett “La llave de cristal”. La comedia la trajeron “Todos besaron a la novia”, de los guaperas Joan Crawford-Melvyn Douglas, “Me casé con una bruja”, mucho mejor con la sibilina Veronika Lake que la psicodélica versión de 1958 con James Stewart y Kim Novak; el casi debut en la dirección de Billy Wilder, la divertida “El mayor y la menor”, y la parodia de los espionajes nazis en “Invisible agent”, con Peter Lorre. Y, sí, también cumplen 65 años las navideñas “El hombre que vino a cenar” y “Holiday Inn”… ¿Estaremos predestinados a verlas en Nochebuena? Aún así debemos reconocer en 1942 un buen año… ¿Sería igual de buena la cosecha que acompañó a ”E.T.” en 1982?

En las imágenes: Fotogramas de “La señora Miniver” - Copyright © 1942 Loew’s y Metro-Goldwyn-Mayer (MGM). Todos los derechos reservados. “Bambi 2″ - Copyright © 2006 DisneyToon Studios y Walt Disney Pictures. Todos los derechos reservados. “Ser o no ser” - Copyright © 1942 Romaine Film Corporation. Todos los derechos reservados. “El mayor y la menor” - Copyright © 1942 Paramount Pictures. Todos los derechos reservados. “La llave de cristal” - Copyright © 1942 Paramount Pictures. Todos los derechos reservados. “Holiday Inn” - Copyright © 1942 Paramount Pictures. Todos los derechos reservados.